PRIMEROS DÍAS DE MOCHILEROS EN URUGUAY
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Domingo 02-01-2005

PRIMEROS DÍAS DE MOCHILEROS EN URUGUAY


El pasado día 2 de Enero fuimos de BUenos Aires a Colonia (Uruguay) mediante el ferry Buquebús, que cruza el Río de la Plata en unas tres horas. Después de consultar a un par de hostales que ya estaban llenos, encontramos un hotelito que estaba muy bien pero que excedía un poco nuestro presupuesto que, todo hay que decirlo, es muy limitado.

Llegamos agotados. De hecho era el primer momento del viaje en que nos vimos llevando la supermochila y caminando de un lugar a otro buscando dónde dormir. Exploramos el ´territorio´ y intuimos que ese lugar nos iba a gustar. Colonia tiene un casco antiguo precioso: callejuelas de piedra, casitas rústicas al estilo portugués, farolillos de hierro forjado de luz amarillenta y como fondo el Río de la Plata.


De entrada en Colonia descubrimos dos cosas de Uruguay. Una, la cerveza Uruguaya: Es buenísima, flojita y pasa muy bien. Hay dos marcas que probamos, Pilsen y Patricia. La otra cosa que descubrimos y que no nos deja de sorprender, es la gran afición que tiene la gente por el mate, una infusión de sabor amargo muy especial. Nos quedamos perplejos de ver que la gente, por la calle, llevaba en una mano el mate y en la otra el termo para llenándolo con más agua caliente. Para que veais la magnitud de esta costumbre, os explicamos dos situaciones que nos sorprendieron en gran medida: Una fue cuando vimos así a una chica mientras iba de paquete en en una motocicleta (¡en marcha!!!) y la otra cuando por la televisión vimos una entrevista a un cantante famoso, pues este cantante también llevaba el mate y el termo.
Estuvimos otro día en Colonia, después de haver conseguido sitio en un hostal más barato. Allí una de las actividades que hicimos fue una excursión a caballo por la orilla del Río de la PLata. Fue fabuloso. A pesar de que ninguno de los dos había montado antes, le cogimos el truquillo rápidamente. A lomo de nuestros caballos, Chiquita y Lucero, pudimos disfrutar de una puesta de sol muy bella.

Al día siguiente nos marchamos a Punta del Este, un pueblo de playa. Llegamos después de cinco horas de autocar. Todo iba según lo previsto hasta que vivimos nuestra primera ´aventura´... Llegamos a la terminal y cogimos otro autobús que nos llevaría hasta el camping donde queríamos dormir. Cuando bajamos del vehículo, nos dimos cuenta que nos habíamos dejado dentro la tienda de campaña (aquí ´carpa´). Primero pensamos que lo mejor sería esperar a que volviera a pasar el autobús en dirección contraria. Cuando ya llevábamos unas dos horas esperando, comenzamos a desesperarnos y pensamos que lo mejor que podíamos hacer era que uno de los dos se dirigiera al camping a preguntar. Allí nos dijeron que ese autobús ya no volvería a pasar, pues era de largo recorrido. Finalmente, después de llamar a la compañía de buses, dar por perdida la ´carpa´ y de caminar unos cuatro km, compramos una nueva tienda. Por fin, hacia las doce de la noche pudimos acampar...
Nuestra estancia en Punta del Este no comenzó bien... y las cosas que no comienzan bien, ya se sabe. Punta del Este no era el lugar que esperábamos. Grandes bloques de edificios, centros comerciales, casinos, playas muy llenas, deportes acuáticos y parte de la jet-set latinoamericana... realmente no es el lugar que buscábamos.

Así que después de pasar una noche más, decidimos irnos a Montevideo.
Al día siguiente, cogimos un autocar y nos plantamos allí. Nos hemos hospedado en un hostal del centro, que no es una maravilla, pero que es muy entrañable pues allí hemos conocido a muchas personas interesantes. En Montevideo estuvimos seis días. Durante éstos, hemos visto y hecho muchas cosas: Nos hemos bañado en el Río de la Plata -de aguas marronosas debido al lodo-, hemos visitado el Museo de Arte Precolombino, hemos paseado por el casco antiguo -un poco deteriorado pero con mucho encanto-, hemos paseado con bicicleta por toda la costa y hemos probado el exquisito ´asado uruguayo´ en un antiguo mercado precioso y muy pintoresco. Con los amigos que hemos hecho en el hostal hemos mantenido tertulias muy interesantes, hemos probado cosas nuevas como el ´pisco´ -un licor chileno que se combina normalmente con cola-, y hasta hemos visto juntos un ensayo de una ´murga´. Es muy parecido a la ´chirigota´ de Cádiz (de hecho la introdujeron en Uruguay un grupo de gaditanos viajeros que se quedaron sin dinero y tuvieron que sobrevivir haciendo estos espectáculos).

En fin, que hemos estado muy a gusto en Montevideo, y parte de culpa, quizás la más grande, la tienen todas las personas que hemos conocido aquí. Comenzando por el ´Chapas´, una especie de trobador argentino que con su guitarra nos ha hecho pasar a todo el hostal muy buenos momentos. O Javier, un chileno con un acento muy gracioso, sociólogo de profesión y con una gran cultura. Gracias a él hemos aprendido mucho del continente latinoamericano. Esperamos encontrarlo de nuevo de aquí a un par de meses en Santiago de Chile. O Bernard, un chico de Normandía que en un par de meses ya se hacía entender en castellano. Con él compartimos un día de caminata por la ciudad. O los tres madrileños -Andrés, Manolo y Noe- que conocimos el primer día que llegamos. Coincidimos poco más de 12 horas, suficiente para compartir planes y el sueño de viajar, pues ellos comienzan un viaje de medio año por toda América del Sur. O Marcela, Vicky y Santi, tres argentinos muy simpaticotes. O Cassandra, Thiaggo y Carlos, tres brasileños gracias a los cuales hemos comenzado a entender el portugués. O un par de chicas chilenas (no recordamos sus nombres) que nos invitaron a pisco y con las que hablamos de la política de nuestros respectivos países. A todos ellos les dedicamos esta parte de nuestro diario.
¡Gracias por los buenos momentos que nos hicisteis vivir!




2 Comentarios
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15/05/2013 - Cristina Correa
Me alegro mucho que les haya gustado uruguay, les dejo mi blog por ai quieren conocer más acerca de mi hermoso país.
http://quieroseguirsintiendomeuruguaya.blogspot.com/
13/01/2016 - harry
-_- el hecho de decir PISCO ya se relaciona con PERÚ, el pisco es Peruano. Seguro lo que probaste es su agua ardiente a lo cual ellos insisten que se llama 'Pisco' algo así, y encima que es chileno, bueno en fin...volviendo al punto de tu experiencia de mochilero me parece muy interesante lo que cuentas ya que estoy pensando en viajar a Uruguay a modo de mochilero...Muy bonita experiencia la q pasaste.

 
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