LA CABEZA EN COSTA RICA, EL CORAZÓN EN REPÚBLICA DOMINICANA
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Miércoles 30-04-2008

LA CABEZA EN COSTA RICA, EL CORAZÓN EN REPÚBLICA DOMINICANA

one respe, republica dominicana

Siempre sucede lo mismo. Cuando hemos estado en un lugar y nuestro tiempo allí ha sido memorable, cuesta de nuevo volverse a poner la mochila en la espalda para continuar viajando.
Dejar atrás momentos tan especiales no es fácil, y de alguna manera se requiere un ejercicio de mentalización para reunir fuerzas y seguir nuestro camino. Nosotros, tan amantes de las letras, acabamos echando mano de frases hechas, refranes o dichos populares. El que nos acompaña en los últimos días es uno bastante adecuado: “No llores porque se terminó… sonríe porque sucedió”.
En situaciones como las actuales, tenemos nuestros pequeños trucos. Uno de ellos, buscar en el nuevo territorio algo alentador, algo que haga nacer un deseo y una ilusión por conocerlo, explorarlo y permanecer en él. Alguna característica especial, algo que lo haga diferente… Costa Rica nos lo ha puesto muy fácil, pues hay algo que hemos averiguado y que ha hecho que ya tengamos de este país una predisposición a que nos guste.
Y es que esta característica es muy singular y valiosa, y sin duda merece ser imitada por otros muchos países. Estamos hablando del hecho de que Costa Rica sea un país sin ejército. Y aunque actualmente esta condición la disfrutan otros 24 países (la mayoría islas desconocidas o países muy remotos y pequeños), a Costa Rica se le debe el honor de ser el pionero en este modelo de estado, siendo abolidas la fuerzas armadas en 1949 por el llamado padre de la democracia sin armas, José Figueres Ferrer.
Nosotros, de espíritu pacifista, partimos de este dato y le otorgamos inmediatamente a Costa Rica el favor de una crítica positiva. Las próximas semanas os iremos contando acerca de este país centroamericano todo lo que podamos descubrir.

Ahora, y aunque nos cueste, nos toca hablar de República Dominicana y de nuestras últimas semanas allá. Es difícil, porque de alguna manera es ahondar un poco en la melancolía que nos ha supuesto nuestra marcha de allí.
El caso es que en las últimas semanas aprovechamos para visitar otras ciudades, como Puerto Plata, o para volver de nuevo a Santo Domingo, pues la primera vez que estuvimos en la capital apenas tuvimos un día y medio para conocer esta bonita ciudad.
Nos acogieron en su casa Pablo y María, cooperantes también de Onè respe, que realizan sus tareas en Haina, una de las zonas más pobres de todo el país.
Hablar de ellos es hablar de personas valientes que luchan contra muchas circunstancias para que los proyectos por los que trabajan obtengan resultados.
De hecho, y aprovechando el momento, queríamos decir que a veces sentimos un poco de reparo porque cuando se hizo el proyecto de aportaciones económicas a través de nuestra web, recibimos muchos mensajes recibiendo felicitaciones.
Pero de alguna manera, creemos que nosotros no hacemos nada admirable. Los verdaderos héroes son las personas como Pablo o María, o los demás voluntarios e integrantes de Onè Respe… nosotros sólo hemos sido la cara visible de esta iniciativa, ellos están siempre allí, al pie del cañón. Como nos contó recientemente Lisé, integrante de Onè Respe en Haina, para ella trabajar en la organización ha sido una manera de realizarse, primero como promotora comunitaria voluntaria y luego totalmente integrada en los proyectos que se desarrollan allí.

Volviendo a nuestra estancia en Santo Domingo, destacaríamos que la ciudad tiene uno de los barrios coloniales más bonitos que hemos visto, así como un jardín botánico espectacular cuya visita es casi imprescindible.
Visitamos también su famoso malecón, donde hace casi 50 años se llevó a cabo uno de los hechos históricos del país, el asesinato del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Y de la capital dominicana también nos gustaron sus parques, en especial el Parque Duarte, donde Pablo y María nos regalaron una noche de risas bañadas en ron.

Y, casi sin darnos cuenta, nos encontramos de bruces con nuestra última noche en República Dominicana. Fue una noche mágica, de aquellas que, casi sin quererlo, todo sale bien. Nos acompañaron en ella todos los amigos que hicimos durante las últimas semanas. Acabamos en El Jarro, (versión dominicana del Hard Rock), de la única manera que se podía hacer, bailando “merengue” y “bachata”.

Y al día siguiente… la temida despedida. No vamos a entrar en demasiados detalles, pues tampoco lograríamos plasmar en estas líneas lo que sentimos en aquellos momentos. Quedan para la posteridad muchos recuerdos, que conservaremos como un tesoro para cuando algún día necesitemos sonreír y sentirnos bien.
Desde aquí un abrazo a toda la gente de Onè Respe, sin los cuales nuestra estancia en República Dominicana hubiera resultado terroríficamente insulsa.

P.D: Os hacemos llegar una carta de agradecimiento desde la dirección de Onè Respe en relación a las aportaciones donadas.

A los Usuarios de lavueltaalmundo.net

Estimados Señores:

El equipo de Oné Respé, ubicado en el Km 7/2 Gurabo, Santiago y Bella Vista en Haina, Santo Domingo, se unen para agradecer su apoyo solidario. Gracias a los 510 Euros recolectados en su campaña, podremos continuar desarrollando los programas de salud con pacientes infectados y afectados por VIH SIDA con el deseo de ofrecerles una vida digna en medio de su realidad.
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Agradeciendo una vez más su esfuerzo y en espera de que puedan volver a apoyarnos, se despide atentamente,

Natacha Calderón - Coordinadora General



santo domingo, republica dominicana




la despedida de one respe




con todos los compañeros y amigos de oné respé






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