Ayer nos dejó una de las personas a las que más admiramos: Vicente Ferrer.
Esta última semana pudimos ver en primera persona el proyecto que este gran hombre ha liderado en Anantapur, en el estado de Andra Pradesh, y no podemos dejar de pensar en la dedicación y extraordinario esfuerzo realizado durante nada menos que 40 años de su vida.
Decididamente pensamos que Vicente Ferrer no ha muerto, porque su espíritu permanecerá en Anantapur, en cada partícula de los proyectos que puso en marcha… porque su alma estará junto a la de las millones de personas a las que ha ayudado… porque su historia se grabará en la memoria de todos aquellos que, como nosotros, hemos podido conocer su gran obra…
Vicente, esto no es una despedida, simplemente es un homenaje, un agradecimiento: Nos has inspirado e iluminado, nos has hecho creer de nuevo en el ser humano y en que un mundo mejor es posible.
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