Aterrizamos en Puerto Princesa a última hora de la tarde. Y cuando decimos que aterrizamos en Puerto Princesa, nos referimos precisamente a eso, ya que creemos que es el lugar donde más cerca está el aeropuerto de la ciudad. De hecho, se puede ir del aeropuerto al centro caminando.
Al día siguiente comenzamos a investigar. Eran nuestros comienzos en Palawan, la isla que habíamos decidido sería nuestro primer destino en Filipinas. La ciudad de Puerto Princesa no tiene ningún atractivo en particular, así que decidimos alquilar una moto por un día y darnos una vuelta por los alrededores.
Encontramos una playa bastante decente donde pasar el día, y el hecho de circular en moto siempre ofrece una manera de ir haciéndote al lugar.
Una de las razones por las que Puerto Princesa es conocida, es por el río subterráneo que está entre las 7 nuevas maravillas naturales del mundo.
Curiosamente, y aunque consta como ´El río subterráneo de Puerto Princesa´, dicho río se halla más cerca de Sabang, el que sería nuestra próximo destino, que no de Puerto Princesa.
Así pues, decidimos que iríamos a visitarlo a nuestro paso por Sabang.
¿Qué hicimos entonces con el tiempo que nos sobraba en Puerto Princesa?
Pues dedicarlo a uno de nuestros mayores vicios: Darnos un masaje.
Descubrimos el masaje filipino, una mezcla entre el tailandés, el shiatsu y el sueco. Y allí, en Puerto Princesa, nos dimos uno de los mejores masajes de nuestra vida.
¡Y qué grata sorpresa comprobar que además era barato!
Fue allí cuando empezamos a darnos cuenta de que sí, de que Filipinas nos iba a gustar.
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Pasaporte hacia ningún lugarDiario de viaje de un viaje diario
Muy bueno la ultima foto: Me a hecho gracia aquello de : Gonzales Family, supongo q el apellido descendiente de españoles/portugueses de año catapumchimpum