Una de las cosas más fascinantes que uno puede hacer en Egipto es, sin duda alguna, navegar en una faluca por el Nilo. Una faluca es una embarcación pequeña de vela con un mástil central. Su uso se generalizó en muchas regiones del Cercano Oriente y África del Norte ya que por su naturaleza es especialmente adecuada para la navegación en ríos. Sin embargo, hoy en día han dejado paso a las modernas lanchas de motor y el turismo es una de las pocas razones por la que siguen existiendo.
Navegar en una de estas falucas por el Río Nilo es una experiencia inolvidable. Uno no puede evitar caer en la tentación de imaginar a Cleopatra navegando por este inmenso río mientras su pensamiento estaba ocupado en Marco Antonio, su dulce amante y con quien protagonizaría una historia de amor que perduraría tras los siglos.
En nuestro caso, nuestro trayecto en faluca discurrió desde Asuán hasta Edfu.
Si hemos de ser sinceros, contratar este viaje nos costó más de lo que hubiéramos pensado.
Es muy común que, mientras paseas por la orilla del Nilo a su paso por Asuán, multitud de capitanes se te acerquen y traten de venderte el viaje en su faluca. Por tal motivo, es muy difícil encontrar información fiable de lo que puede costar un trayecto de varios días. Además, nadie te asegura la fiabilidad y la calidad del viaje. Quizás te des cuenta al primer día, cuando ya estás navegando... pero ya es demasiado tarde.
No se nos ocurrió nada más fiable que preguntarle a Ismail, nuestro nuevo amigo egipcio de Asuán. Él nos recomendó una opción que después vimos había sido muy acertada. La Jamaican Family. El capitán Nasser y su hijo Mustafá, de la Isla Elefantina, fueron los que nos brindaron este impagable viaje. Su amabilidad y su simpatía nos amenizaron el trayecto, y en los dos días y dos noches que pasamos con ellos navegando por el Nilo, hicieron todo lo que estaba en sus manos para que la experiencia fuera inolvidable. Y lo fue. Realmente fue un viaje que recordaremos siempre. Lo compartimos con nuestros amigos Ignasi, Matt y Rolf.
Podemos decir que hay pocas cosas tan fantásticas como dormir en una faluca arropado por una noche de estrellas, despertarse y que la primera visión del día sea la del alba envolviendo un paisaje increíble, que el primer sonido que llega a tus oídos sea el aleteo de un pájaro levantando el vuelo o el fluir del agua acariciando la embarcación...
Viajamos por dos poderosas razones. La primera sería aprender. La segunda, más importante y complicada: desaprender.
Viajar nos ha dado la oportunidad de encontrar personas fascinantes de las que hemos aprendido, y por el camino han surgido obstáculos que hemos superado gracias a desaprender lo que creíamos verdades absolutas.
Pero todo lo aprendido y desaprendido, no es nuestro. No nos pertenece. Lo hemos tomado prestado y, por lo tanto, no nos sentiríamos cómodos si no lo compartiésemos.
Así que tras sentir la necesidad de ser un eslabón más, abrimos este espacio de reflexiones viajeras con la intención de que sea un lugar especial para compartir ideas, pensamientos, sentimientos y emociones. Contamos con tus comentarios!
Lunes 30 de Enero de 2012 PORT BARTON, UN BUEN LUGAR PARA VIVIR
¿Conoces uno de aquellos lugares en los que sólo llegar ya sabes que allí estarás bien? Port Barton fue uno de esos lugares para nosotros. Un pueblo de pescadores, una playa bonita y punto. No tiene ningún atractivo que lo haga un punto imprescindible de la ruta turística. Precisamente fuimos allí por este motivo, buscando un lugar poco transitado y tranquilo en el que poder disfrutar de la vida “normal”, sin una agenda viajera que seguir. Uno de esos días... Leer el resto de la entradaComentarios (0)