Todos los viajeros que nos habíamos encontrado por el camino nos habían hablado muy bien de Dahab. También en alguna guía de viajes se decía del pueblo que era un “paraíso mochilero” y “una de las poblaciones turísticas más auténticas de Egipto”. Quizás por eso, cuando llegamos allí y vimos el ambiente la decepción se apoderó de nosotros. Definir a Dahab como autentico es como decir que Montilla es un tío con chispa, simplemente no sabes de dónde lo han sacado.
Allí se vive exclusivamente de y para el turismo, eso sí, todo con bastante buen gusto si se compara con otras poblaciones playeras. El paseo marítimo, pavimentado y con unas bonitas farolas de hierro forjado, es un continuo de tiendas de souvenirs, hoteles y restaurantes. No sabemos donde está la autenticidad en un lugar que está diseñado y planificado exclusivamente para gustar al turista. Y de gustar, gusta un rato. Incluso a nosotros, una vez pasada la desilusión inicial, nos gustó estar tumbados en uno de los Restaurantes con chill-out a la luz de la luna, después de habernos zampado un exquisito y fresco pescado.
Dicen que esa zona es una de las mejores del mundo para hacer submarinismo por su increíble entorno marino y sus arrecifes de coral, pero el encanto se desvanece si en los puntos de inmersión hay centenares de personas. Los peces brillan por su ausencia en ese festival de turistas en remojo y ya no sabes si lo que has visto es una criatura marina o un ruso con cara de besugo.
Viajamos por dos poderosas razones. La primera sería aprender. La segunda, más importante y complicada: desaprender.
Viajar nos ha dado la oportunidad de encontrar personas fascinantes de las que hemos aprendido, y por el camino han surgido obstáculos que hemos superado gracias a desaprender lo que creíamos verdades absolutas.
Pero todo lo aprendido y desaprendido, no es nuestro. No nos pertenece. Lo hemos tomado prestado y, por lo tanto, no nos sentiríamos cómodos si no lo compartiésemos.
Así que tras sentir la necesidad de ser un eslabón más, abrimos este espacio de reflexiones viajeras con la intención de que sea un lugar especial para compartir ideas, pensamientos, sentimientos y emociones. Contamos con tus comentarios!
Lunes 30 de Enero de 2012 PORT BARTON, UN BUEN LUGAR PARA VIVIR
¿Conoces uno de aquellos lugares en los que sólo llegar ya sabes que allí estarás bien? Port Barton fue uno de esos lugares para nosotros. Un pueblo de pescadores, una playa bonita y punto. No tiene ningún atractivo que lo haga un punto imprescindible de la ruta turística. Precisamente fuimos allí por este motivo, buscando un lugar poco transitado y tranquilo en el que poder disfrutar de la vida “normal”, sin una agenda viajera que seguir. Uno de esos días... Leer el resto de la entradaComentarios (0)