En cuanto llegamos a Luxor nos dimos cuenta que era ese el lugar en el que queríamos recalar. Nuestro instinto no estaba equivocado, pues es una de las ciudades que reúne lo que necesitábamos: Un alojamiento que nos hiciera sentir como en casa, una ciudad agradable, viva y auténtica, que nos permitiera sentir el palpitar de sus gentes y de su cultura, y un lugar desde el cual tener a mano muchísimos de los tesoros que queríamos visitar.
Nos sorprendió que una ciudad como Luxor, no estuviera tomada por el turismo y por lo tanto de alguna manera desvirtuada. Sin duda la antigua Tebas es un destino considerado “obligatorio” para los viajes organizados, pero sólo reparas en este tipo de turismo cuando visitas un monumento a ciertas horas “punta”. Los autocares vienen y van, los cruceros del Nilo vienen y van… y con ese ir y venir, pocos son los turistas que se ven por la ciudad, que la viven y la descubren. Se nos ocurre definir Luxor como una ciudad muy turística con pocos turistas.
Nuestros días allí han transcurrido descubriendo la antigua Necrópolis de Tebas en bicicleta… Cada día un poquito para no saturar los sentidos. Llevando de nuevo una rutina, haciéndonos habituales en los lugares que nos gusta frecuentar. Y allí también hemos tenido la oportunidad de recibir un curso intensivo de árabe, lo que nos permitirá seguir aprendiendo en el transcurso de este viaje. Asmaa, nuestra paciente profesora, ha sido una de las personas que más echaremos de menos. Pero no hablaremos aún de ella pues nos extenderíamos demasiado. Lo dejaremos para la siguiente ocasión.
Viajamos por dos poderosas razones. La primera sería aprender. La segunda, más importante y complicada: desaprender.
Viajar nos ha dado la oportunidad de encontrar personas fascinantes de las que hemos aprendido, y por el camino han surgido obstáculos que hemos superado gracias a desaprender lo que creíamos verdades absolutas.
Pero todo lo aprendido y desaprendido, no es nuestro. No nos pertenece. Lo hemos tomado prestado y, por lo tanto, no nos sentiríamos cómodos si no lo compartiésemos.
Así que tras sentir la necesidad de ser un eslabón más, abrimos este espacio de reflexiones viajeras con la intención de que sea un lugar especial para compartir ideas, pensamientos, sentimientos y emociones. Contamos con tus comentarios!
Lunes 30 de Enero de 2012 PORT BARTON, UN BUEN LUGAR PARA VIVIR
¿Conoces uno de aquellos lugares en los que sólo llegar ya sabes que allí estarás bien? Port Barton fue uno de esos lugares para nosotros. Un pueblo de pescadores, una playa bonita y punto. No tiene ningún atractivo que lo haga un punto imprescindible de la ruta turística. Precisamente fuimos allí por este motivo, buscando un lugar poco transitado y tranquilo en el que poder disfrutar de la vida “normal”, sin una agenda viajera que seguir. Uno de esos días... Leer el resto de la entradaComentarios (0)