Es muy probable que no lleguéis a entender el asombro y consternación de lo que estábamos viendo hasta que no deis un vistazo a las fotos que hemos publicado.
Increíble, sorprendente, sobrecogedor...Estábamos en Khajuraho, donde se encuentra el mayor conjunto de templos hinduistas de la India, famoso por sus esculturas eróticas.
Construido entre el 950 y el 1050, el recinto, que permanece enmurallado, consta de infinitos templos de marcado carácter erótico. Nuestro asombro, al ver las esculturas, tenía mucho que ver con la comparación con el momento actual del país. Hace mil años, el sexo se observaba como una cosa natural, corriente. Hoy en día, si una pareja va cogida de la mano por las calles de la india, probablemente atraerá numerosas malas miradas.
Entre los templos de Khajuraho, nos será muy fácil encontrar esculturas de mujeres practicando felaciones, orgías con imposibles posturas y, a poco que busquemos, veremos un hombre practicando el sexo con un caballo, mientras otro hombre delante se masturba viendo el espectáculo.
No existe una explicación única del motivo por el cual se esculpieron estos templos, los historiadores no se ponen de acuerdo. Algunos dicen que servía de enseñanza del kamasutra a los más jóvenes. Otros, que fue un homenaje al matrimonio entre los dioses Shiva y Parvati. Y quizás la teoría que cuenta con más adeptos, es la de que se construyeron como protección, ya que ahuyentaban a los malos espíritus y a los rayos de las tormentas.
En cualquier caso, los templos son perfectas obras de arte que dejarán atónito al viajero y ruborizarán a los más puritanos.
Y para nosotros, la existencia de Khajuraho todavía hace que pensemos con más convicción que la India es, de los países que hemos visitado, el más sorprendente de todos, un lugar donde hallar cosas que jamás hubiéramos pensado que existieran.
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