La ciudad azul, la ciudad rosa… Jodhpur y Jaipur fueron las siguientes paradas de nuestro viaje por Rajastán.
La magia de lo inesperado seguía haciendo aparición en nuestro camino. Encantadores de serpientes, palacios flotantes y extraños animales en los lugares más insólitos son algunas de las imágenes que captaron nuestras máquinas fotográficas y que, ahora que las vemos de nuevo, nos resultan aún más inverosímiles, casi surrealistas.
Los fuertes y los palacios de los Maharajá nos descubrieron un mundo pasado de lujo y ostentación que antes sólo hubiéramos creído pertenecientes a leyendas y mitos orientales.
Quizás de aquí a un siglo otros viajeros visiten las fabulosas mansiones de los hoy poderosos de la India. No serán Maharajá ni príncipes… pero en el fondo, el cuento es el mismo.
Nuevas experiencias nos llenaron la memoria: Nuevos sabores, nuevas sensaciones, nuevos perfumes… el estado de relajación y bienestar al que llegamos tras el masaje ‘ayurvédico’, el sabor especial del ‘lassi’ de azafrán, o las amables y abiertas gentes con las que nos cruzamos en nuestras visitas.
No contamos más, a veces las imágenes dicen más de lo que nosotros somos capaces.
Viajamos por dos poderosas razones. La primera sería aprender. La segunda, más importante y complicada: desaprender.
Viajar nos ha dado la oportunidad de encontrar personas fascinantes de las que hemos aprendido, y por el camino han surgido obstáculos que hemos superado gracias a desaprender lo que creíamos verdades absolutas.
Pero todo lo aprendido y desaprendido, no es nuestro. No nos pertenece. Lo hemos tomado prestado y, por lo tanto, no nos sentiríamos cómodos si no lo compartiésemos.
Así que tras sentir la necesidad de ser un eslabón más, abrimos este espacio de reflexiones viajeras con la intención de que sea un lugar especial para compartir ideas, pensamientos, sentimientos y emociones. Contamos con tus comentarios!
Lunes 30 de Enero de 2012 PORT BARTON, UN BUEN LUGAR PARA VIVIR
¿Conoces uno de aquellos lugares en los que sólo llegar ya sabes que allí estarás bien? Port Barton fue uno de esos lugares para nosotros. Un pueblo de pescadores, una playa bonita y punto. No tiene ningún atractivo que lo haga un punto imprescindible de la ruta turística. Precisamente fuimos allí por este motivo, buscando un lugar poco transitado y tranquilo en el que poder disfrutar de la vida “normal”, sin una agenda viajera que seguir. Uno de esos días... Leer el resto de la entradaComentarios (0)